Los vecinos de Abbottabad cuentan que fueron despertados en mitad de la noche por el ruido de los helicópteros y por un breve tiroteo.03/05/2011.
12:15 PM.
Soldados fuertemente armados vigilan los accesos a la vivienda donde el líder de Al Qaeda fue abatido la madrugada del lunes, obligando a bajarse de las azoteas a los curiosos que tratan de avistar el complejo. Sin cuerpo al que honrar como mártir -EEUU asegura que lo arrojó al mar Arábigo-, este es el único lugar que potencialmente podría convertirse en lugar de peregrinación del 'yihadismo'. El Gobierno de Islamabad está dispuesto a impedirlo.
El primer rastro de la misión que acabó con Bin Laden es la chatarra de uno de los cuatros helicópteros americanos utilizados, destruido con explosivos por las propias fuerzas especiales tras sufrir una avería.
Los muros de tres metros de altura que rodeaban la casa permanecen intactos, la violencia de la operación visible únicamente desde su interior. "La sangre de Bin Laden sigue esparcida por el suelo", dice un soldado. "La sangre de un terrorista".
Los vecinos de Abbottabad cuentan que fueron despertados en mitad de la noche por el ruido de los helicópteros y por un breve tiroteo. No importa lo que digan las noticias, o las pruebas que EEUU asegure tener, muchos siguen negándose a creer que vivían junto al cerebro de los atentados que tumbaron las Torres Gemelas de Nueva York. "¿Por qué no nos enseñan su cuerpo?", se pregunta indignado Arshad, un ingeniero retirado que vivía a
Los habitantes de Abbottabad estaban orgullosos de ser uno de los pocos lugares de Pakistán que han permanecido inmunes a la violencia que azota el país. Situada en la antigua Ruta de
Cristales tintados
Los habitantes de Abbottabad han sido tradicionalmente moderados, pero muchos de ellos comparten la humillación que siente Pakistán al ver a tropas estadounidenses llevando a cabo acciones militares en su territorio sin ni siquiera alertar al gobierno local. "Es como si alguien entra en tu casa sin permiso y se lleva a uno de tus invitados", se lamenta el comerciante Jahangiri antes de hacer una pausa y añadir: "Bueno, no quiero decir que Bin Laden fuera bienvenido aquí. No podemos permitir que los extranjeros hagan esto".
La mansión de Bin Laden era la mayor del barrio de Bilal y estaba a varias decenas de metros de otras viviendas cercanas. Los cristales tintados, los muros y las alambradas de espino hacían imposible curiosear en su interior. Una única puerta daba acceso al complejo.

11:59 a. m.
Valerio Mateo Rosario

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